domingo, abril 21, 2019

Castillo de Barba Azul...



” Solías envolverte en cuentos de hadas como si de una manta se tratase. Pero el frío te encantaba… Escalofríos al descubrir los cadáveres de las mujeres de Barbazul. Piel de gallina mientras el príncipe azul deslizaba un zapato de cristal por tus deditos, talla perfecta.


En el patio las auténticas princesas flotaban con los vientos de otoño. Viste el abismo entre las niñas ricas y tú y juraste dejar de creer en los cuentos de hadas… Pero las historias subyacían en ti tan profundas como el veneno. Si el príncipe azul era real, si podía salvarte, necesitabas que te salvara de la injusticia de todo. ¿Cuando llegaría? La respuesta fue un gesto de desdén en 100 fugaces momentos… 


De todos los chicos disfrazados de hombres que entraron en tu cuerpo y tu corazón, aprendiste que no tenías esa magia que hace transformar a las bestias en príncipes. Te rodeaste de las chicas con las que siempre habías estado resentida, deseando compartir su poder, y te odiaste a ti misma, y aquello te minó aun más. 


Y entonces justo cuando pensaste en desaparecer, él te vio. Y pensaste que era demasiado bueno para ser cierto. Pero te dejaste arrastrar, porque él era el primero en poder levantarte. Ahora en su castillo, entiendes que el príncipe azul y barbazul son el mismo hombre. Y que no tendrás un final feliz a menos que les ames a los dos. ¿No querías eso? Ser amada. ¿No querías que te coronasen? ¿No pediste esto? Así que dí que puedes vivir así, dí cualquier cosa menos la verdad...


¿...Y si no puedes corresponderle?…”

                         

                                    YOU / Guinevere Beck 










2 comentarios :

Alís dijo...


Qué daño nos han hecho haciéndonos creer en el príncipe azul... Nadie puede salvarnos salvo nosotras mismas. Y sí, para amar debemos hacerlo a sus luces y sus sombras.

Qué agradable leerte

Besos

José A. García dijo...

Esperar demasiado, de quien sea, nunca es útil.

Saludos,

J.