domingo, enero 12, 2020

Como ser perfecto...


Duerme.
No des consejos.
Cuida tus dientes y encías.
No tengas miedo a nada que esté fuera de tu control. No tengas miedo, por
ejemplo, de que el edificio se caiga mientras duermes, o de que alguien a quien
amas muera súbitamente.
Come una naranja todas las mañanas.
Sé amable. Te hará feliz.
Eleva tus latidos a 120 pulsaciones por minuto durante 20 minutos
cuatro o cinco veces por semana haciendo cualquier cosa que te guste.
Desea todo. No esperes nada.
En primer lugar, cuida las cosas que están cerca de tu casa. Ordena tu cuarto
antes de salvar al mundo. Luego salva al mundo.
Ten en cuenta que el deseo de ser perfecto es quizás la expresión encubierta
de otro deseo –ser amado, tal vez, o no morir.
Haz contacto visual con un árbol.
Sé escéptico a toda opinión, pero trata de encontrar algún valor en cada
una de ellas.
Viste del modo que te guste tanto a ti como a quienes te rodean.
No hables rápido.
Aprende algo cada día. (Dzien dobre!)
Sé amable con las personas antes de que tengan la ocasión de portarse mal.
No te enojes por más de una semana, pero no olvides aquello que te hizo enojar. Mantén tu ira al alcance de la mano y obsérvala, como si fuera una bola de cristal. Luego agrégala a tu colección de bolas de cristal.
Sé fiel.
Usa zapatos cómodos.
Planifica tus actividades para que reflejen un equilibrio grato
y variedad.
Sé amable con los mayores, incluso aunque sean odiosos. Cuando llegues a
viejo, sé amable con los jóvenes. No les tires tu bastón cuando te llamen abuelo. ¡Son tus nietos!
Vive con un animal.
No pases demasiado tiempo con grandes grupos de personas.
Si necesitas ayuda, pídela.
Cultiva una buena postura hasta que se vuelva natural.
Si alguien asesina a tu hijo, consigue un arma y vuélale la cabeza.
Planifica tu día para que nunca debas correr.
Muestra tu aprecio a las personas que hacen algo por ti, incluso aunque les
hayas pagado, incluso aunque te hagan favores que no pediste.
No malgastes el dinero que podrías dar a aquellos que lo necesitan.
Espera que la sociedad sea defectuosa. Luego llora cuando te des cuenta de que es mucho más defectuosa de lo que creías.
Cuando pidas algo prestado, devuélvelo en mejores condiciones.
Utiliza objetos de madera en lugar de objetos plásticos o metal, tanto como sea posible.
Mira el pájaro que está allí.
Luego de la cena, lava los platos.
Cálmate.
Visita países extranjeros, excepto aquellos cuyos habitantes hayan
expresado su deseo de matarte.
No esperes que tus hijos te amen, pueden, si quieren.
Medita acerca de lo espiritual. Luego ve un poco más allá, si tienes ganas.
¿Qué hay allá afuera?
Canta, cada tanto.
Sé puntual, pero si llegas tarde no des una larga y detallada
excusa.
No seas demasiado auto-crítico ni  demasiado auto-complaciente.
No pienses que el progreso existe. No es así.
Sube las escaleras.
Imagina qué querrías que ocurra, y luego no hagas
nada que lo convierta en algo  imposible.
Desconecta tu teléfono al menos dos veces por semana.
Mantén limpias tus ventanas.
Extirpa cualquier indicio de ambición personal.
No uses la palabra extirpar muy a menudo.
Perdona a tu país de vez en cuando. Si eso no fuera posible, vete
a otro país.
Si estás cansado, descansa.
Siembra algo.
No deambules por las estaciones de trenes murmurando: “¡Todos vamos a
morir!”
Cuenta entre tus verdaderos amigos a gente de diferentes momentos de tu vida.
Disfruta de los pequeños placeres, como el placer de masticar, el placer del agua caliente corriendo por tu espalda, el placer de una brisa fresca, el placer de quedarse dormido.
No exclames: “¡No es maravillosa la tecnología!”.
Aprende a estirar tus músculos. Estíralos todos los días.
No te deprimas por envejecer. Te hará sentir más viejo.  Lo cual es deprimente.
Haz una cosa a la vez.
Si te quemas un dedo, ponlo en agua fría de inmediato. Si te martillas
el dedo, sostén tu mano en el aire durante veinte minutos.
Los poderes curativos del frío y de la gravedad te sorprenderán.
Aprende a silbar a un volumen ensordecedor.
Mantén la calma en una crisis. Cuanto más crítica la situación, más tranquilo debes permanecer.
Disfruta del sexo, pero no te obsesiones con él. Con excepción de breves períodos durante tu adolescencia, juventud, mediana edad y vejez.
Contempla todo opuesto.
Si te asalta el temor de que has nadado muy mar adentro, da la vuelta y regresa al bote salvavidas.
Mantén tu niño vivo.
Responde tus cartas sin demora. Utiliza estampillas atrayentes, como la que tienen un tornado.
Llora de vez en cuando, pero nada más cuando estés solo. Luego agradece
cuánto mejor te sientes. No te avergüences por sentirte mejor.
No aspires humo.
Respira hondo.
No seas impertinente con la policía.
No te bajes de la acera hasta que hayas recorrido toda la calle. Desde la acera puedes estudiar a los peatones que están atrapados en el medio del enloquecido y ruidoso tráfico.   
Sé bueno.
Recorre diferentes calles.
Hacia atrás.
Recuerda la belleza, que existe, y la verdad, que no. Mira que la
idea de verdad es tan poderosa como la idea de belleza.
Permanece fuera de la cárcel.
En la madurez, conviértete en místico.
Usa la nueva fórmula con control del sarro del dentífrico Colgate.
Visita a amigos y conocidos en el hospital. Cuando sientas que es
tiempo de retirarte, hazlo.
Sé honesto contigo, diplomático con los demás.
No te vuelvas loco. Es una pérdida de tiempo.
Lee y relee grandes libros.
Cava un pozo con una pala.
En invierno, antes de ir a dormir, humidifica el cuarto.
Comprende que las únicas cosas perfectas son una puntuación de 300 en un partido de bowling y un partido de béisbol con 27 bateos, 27 outs.
Bebe mucha agua. Cuando te pregunten qué quieres beber,
di: “Agua, por favor”.
Pregunta: “¿Dónde está el baño?”, pero no: “¿Dónde puedo orinar?”
Sé amable con los objetos.
Comenzando a partir de los cuarenta, realiza un chequeo médico cada tanto
con un médico de confianza que te haga sentir a gusto.
No leas el periódico más de una vez al año.
Aprende a decir “hola”, “gracias”, y “palitos chinos” en mandarín.
Eructa y tírate pedos, pero en silencio.
Sé especialmente amable con los extranjeros.
Ve teatro de sombras e imagina que eres uno de los
personajes. O todos ellos.
Saca la basura.
Ama la vida.
Da el cambio exacto.




Texto: Ron Padgett



jueves, diciembre 12, 2019

Mil y una veces...


Yo no era Sheherazade,
no había ningún rey
que escuchara mis relatos,
ningún prícipe que me concediera
un día más de vida.
Yo me contaba las historias a mi misma
y hasta me inventé poemas.
Viajé a mí infancia,
escribí relatos
algunos acabados
y otros por imaginar.
Recordándolos en silencio
me mantuve viva.
Ah, soy Sheherazade, 
pero también el propio rey.
He de escuchar descripciones
sobre mí misma una y otra vez, 
para mantenerme viva.
Mil y una veces.




Texto: Fathieh Saudi





jueves, noviembre 28, 2019

Una historia...


Soy la huella de la ocultación,
el narrador de la ausencia, 
mi tierra es una historia,
y mi camisa es de lunas.





Texto: Ali Al Ameri






jueves, noviembre 21, 2019

Conmoción...


Un niño rompe un juguete al día para divertirse.

Está aprendiendo que forma tienen los objetos.

Un hombre rompe los huesos de su amante
muchas veces al día,
le gusta ver su alma maltratada.

No sé le ocurre que
el cuerpo de una mujer
no es el juguete de un niño.





Texto: Fathieh Saudi







jueves, noviembre 07, 2019

sábado, octubre 26, 2019

Palabras prestadas de Dulce María Loynaz...


Si me quieres,
quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
si me quieres,
quiéreme negra y blanca.
Y gris, 
y verde 
y rubia,
quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!
Si me quiéres, 
no me recortes:
¡Quiéreme toda...
o no me quieras!






jueves, septiembre 12, 2019

Malaherba...


Miré a Claudia Romero Vizcasilla intentando saber si era subnormal, a veces me pasa que no los distingo y eso termina creando muchos problemas. El curso anterior llegaron dos hermanos nuevos a nuestra clase y la pofesora Marina nos dijo que uno de ellos era un poco especial porque tenía síndrome de Down. Al acabar la clase le pregunté a la profesora que era el síndrome de Down y me enseñó unas fotos, porque la profesora Marina nos trataba como a monos, enseñándonos imágenes todo el rato, y a mí se me parecía más el que no lo era, Raúl, que el que si, Antonio. Así que me pasé todo el curso explicándole a Raúl como se abrían y cerraban las persianas y contándole como se jugaba a polis y cacos. Él me escuchaba con mucha atención y me hacía siempre caso y luego me pasaba la mano por el pelo como también hacía con su hermano. Raúl Fernandez Calige y Antonio Fernández Calige sólo estuvieron un año con nosotros, porque su padre era militar y lo destinaron a otra parte. Pero en ese curso Raúl y yo fuímos inseparables de la manera en que sólo pueden serlo dos personas que creen que el listo es él.




Texto: Manuel Jabois









jueves, septiembre 05, 2019

Imitación...


Haz caso a los girasoles e imita su naturaleza vital, esa que les obliga a buscar siempre la luz del sol para nutrirse, para crecer en belleza y fortaleza. No obstante, recuerda también que tu auténtica luz no se halla en una estrella sobre la que todos damos vueltas. Tu auténtico sol está en tu interior, así que búscalo, atiéndelo y sigue su instinto.
Foto: Nomared



jueves, agosto 29, 2019

Ugur Gallenkus...



Los impactantes montajes fotográficos del turco Ugur Gallenkus son una bofetada de realidad que agita nuestra conciencia, unas demoledoras imagenes que nos pone en nuestro sitio y nos hace ver y valorar la importancia de lo que en realidad importa.

















jueves, agosto 15, 2019

Se besaron...


 Se besaron y los dos se sintieron más de sí mismos que del otro.
 Eso era amor.




Texto:Benjamín Griss 






jueves, agosto 01, 2019

Inspirado por Looking HBO...


¿Necesitas aclararte? Hazlo...pero, déjame estar a tu lado. Permíteme habitar tu espacio, hazme un hueco sólo para que entiendas que no estás sólo en tu mar de dudas. Y que sepas, por si en algún momento las olas son altas, que siempre podrás encontrar mi mano. No olvides que la escuela de la vida me dio un curso extra de socorrista de almas. No voy a agobiar, ni presionar, sólo aspiro a sentarme a tu lado mientras te aclaras con lo que te tengas que aclarar, y yo, te prestaré mi hombro cuando tu cabeza quiera explotar de tanta presión. Tu burbuja es tuya pero, cédeme un huequito por si en algún momento te falta el aire y juntos quizás podamos soplar para elevarla.





Texto: Bohemia







domingo, julio 21, 2019

La posesión...



Suena Tightrope en mi lista de reproducción, su energético tema "Walk the Moon", y de repente me pregunto: ¿Por qué ya no bailo? ¿En que momento dejé de lado las coreografías espontáneas? ¿Donde están mis florituras de brazos, mis pasitos quema pistas de los 90s? El salón está en penumbra, alumbrado sólo con la luz del exterior, las ventanas están abiertas y la brisa nocturna de Julio se cuela, mientras un preludio de bochorno ahoga el cielo. Saco morritos y empiezo a mover el cuello cual gallina picoteando el grano, mientras paseo por la habitación. Poco a poco el ritmillo me va invadiendo y mis hombros se van animando y suben y bajan (algunas veces mis cejas también). Las caderas se van aflojando y deciden unirse a la fiesta timidamente, columpiándose de derecha a izquierda. Pero, es al llegar el estribillo cuando pierdo el control y comienzo a saltar cual cabra loca como si no hubiera un mañana y a mover  la cabeza de acá para allá mientras mi melena oscura me convierte por un rato en Medusa. Ya no hay remedio...¡estoy poseida! Lo doy todo...Oh...Oh...Oh...vamonos que nos vamos...3:29  de puro frenesí domestico discotequero improvisado, porque, mi cuerpo baila en casa pero mi mente me lleva a un local de San Francisco con bolas que giran en el techo y luces azules de neón. La posesión concluye con el último acordé...y regreso. Voy a la nevera a por una Desperado mientras me pregunto...¿Por qué ya no bailo?


viernes, junio 21, 2019

Antropología...



Dicen amar las cosas que sin embargo cazan.
Se reúnen por hábitos y profesiones.
Desdeñan las cosas que no entienden
y verdaderamente entienden pocas cosas.
Poseen mala memoria,
pero temen a la muerte y al paso del tiempo.
Inventaron los relojes y la guerra.
Prefieren actuar en grupo.
Sus acoplamientos suelen ser banales.
Se dieron una historia y una filosofía,
pero lloran como niños de pecho
cuando les duele un diente.
Se quejan de la desgracia
y la felicidad los abruma.
En algunas ocasiones cantan y bailan.
Se destruyen mutuamente.
Enferman muy a menudo.
Se preguntan cuál es el sentido de las cosas,
y, aterrados por el enigma,
deciden colectivamente no pensar.
Se reconocen entre sí por el color de la piel.
En sus casas
siempre hay espejos y relojes.
Reniegan del pasado
pero el futuro les da miedo.
Se encierran unos a otros en prisiones.
Llaman justicia a la costumbre
y detestan estar solos.
Se han dado una técnica
una industria una aviación y una marina
pero sus incertidumbres son cada vez mayores.
Se reproducen sexuadamente.
Asisten a los templos en épocas de penuria.
Enardecidos, destruyen lo que tocan,
y después, lo lloran.
Antes de dormir balbucean el nombre del ser que aman
pero se equivocan
y no amaron a nadie.


(Cristina Peri Rossi )





viernes, mayo 17, 2019

Pensamiento de Edith Södergran...


"Que mis poemas son poesía nadie lo puede negar, que están en verso no quiero yo afirmarlo. He intentado dotar de ritmo a algunos poemas obstinados y he observado así que sólo desde la libertad absoluta poseo el poder de la palabra y de la imagen, es decir, a expensas del ritmo. Mis poemas deben tomarse como descuidados bocetos a mano. En lo que respecta al contenido, dejo que mi instinto construya a partir de lo que mi intelecto presencia en actitud expectante. La seguridad que tengo en mí misma se debe a que he descubierto mis dimensiones. No me conviene hacerme menos de lo que soy"








domingo, abril 21, 2019

Castillo de Barba Azul...



” Solías envolverte en cuentos de hadas como si de una manta se tratase. Pero el frío te encantaba… Escalofríos al descubrir los cadáveres de las mujeres de Barbazul. Piel de gallina mientras el príncipe azul deslizaba un zapato de cristal por tus deditos, talla perfecta.


En el patio las auténticas princesas flotaban con los vientos de otoño. Viste el abismo entre las niñas ricas y tú y juraste dejar de creer en los cuentos de hadas… Pero las historias subyacían en ti tan profundas como el veneno. Si el príncipe azul era real, si podía salvarte, necesitabas que te salvara de la injusticia de todo. ¿Cuando llegaría? La respuesta fue un gesto de desdén en 100 fugaces momentos… 


De todos los chicos disfrazados de hombres que entraron en tu cuerpo y tu corazón, aprendiste que no tenías esa magia que hace transformar a las bestias en príncipes. Te rodeaste de las chicas con las que siempre habías estado resentida, deseando compartir su poder, y te odiaste a ti misma, y aquello te minó aun más. 


Y entonces justo cuando pensaste en desaparecer, él te vio. Y pensaste que era demasiado bueno para ser cierto. Pero te dejaste arrastrar, porque él era el primero en poder levantarte. Ahora en su castillo, entiendes que el príncipe azul y barbazul son el mismo hombre. Y que no tendrás un final feliz a menos que les ames a los dos. ¿No querías eso? Ser amada. ¿No querías que te coronasen? ¿No pediste esto? Así que dí que puedes vivir así, dí cualquier cosa menos la verdad...


¿...Y si no puedes corresponderle?…”

                         

                                    YOU / Guinevere Beck 










martes, enero 29, 2019

Temblores...



"En un lugar de temblores
manos oscilan enamoradas
en la dulzura de mi rostro
sobre tu oscuridad ardiente".