jueves, mayo 22, 2014

A veces...




A veces, es mejor dejar que algo se vaya y comenzar de nuevo. 
Hay cosas que nos pasan en la vida que encontramos difíciles de aceptar. 
Los recuerdos regresan y nos perturban una y otra vez. 
Cuando algo sucede en nuestras vidas que encontramos difícil de aceptar, 
tenemos que decidir si hay algo que podamos hacer para cambiar las cosas. 
Si lo hay, debemos hacer los que podamos para que todo esté de nuevo bien. 
Pero si hemos hecho todo lo posible, y en nuestro corazón 
sabemos que ahora no hay nada más que hacer, entonces,
 dejemos que se vaya lo que nos quita la tranquilidad. 
Después de haber repasado los "qué hubiera pasado si" y los "por qué", 
quizás aprendamos una lección valiosa. Y descubramos que si bien fue doloroso, 
crecimos por la experiencia. 
Aprender a dejar ir las cosas, en vez de preocuparnos por lo que pudo haber sido, 
con el tiempo podría ser más valioso que aquello que hemos dejado ir. 



8 comentarios :

Ana Bohemia dijo...

Es el aprendizaje que mas nos cuesta asimilar, el de dejar ir las cosas, el de saber que por mas vueltas que se le de ya no hay vuelta atrás.
Saludos Bohemia

De barro y luz dijo...

¡El desapego Zen!


Bsss

Marrubi dijo...

Son más que ciertas tus palabras.
Un beso, preciosa.

José A. García dijo...

Aprender a vivir te lleva toda la vida...

Saludos

J.

Darhyus dijo...

Muchas veces nos encontramos siendo seres aferrados al pasado, y considerando posibilidades de cambiar lo que ya fue. Un vicio con el que a veces también yo me encuentro.

Un abrazo para tí. No te he olvidado.

virgi dijo...

Tropezar para aprender.
Eso.
Y besos

Mynorita Cris dijo...

Preciosa e inteligente reflexión por difícil que nos resulte a veces!

Me encanta tu rincón!

Saludos

Grisselda Serrano dijo...


Me identifico plenamente con tus palabras...

Saludos.